Actualidad
Sábado, 10 de Junio de 2006
He visto un rato por Internet la manifestación de la AVT con el lema Memoria, Dignidad y Justicia, y Queremos saber la verdad del 11-M.
A mí esto siempre me emociona, pero sobre todo desde la traumática experiencia del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.
Cuando pienso en todas las pancartas que he visto hoy con el lema "Ni olvido, ni perdono", me doy cuenta de lo importante que es el perdón, y de cuánto lo hemos ridiculizado. Porque perdonar en difícil. Es dar futuro al otro, es permitirle seguir. Y eso no es fácil para el ofendido.
Es tan difícil y tan grande el perdón, que no se le puede exigir a nadie. Es algo heróico. Es algo divino que, solo al p¡e de la cruz se comprende. Por eso es normal que, en la medida que la sociedad se desvincula del cristianismo, el perdón auténtico, profundo, se aleja de la experiencia social.
Hoy rezo por todas las personas que hemos pedido Memoria, Dignidad y Justicia. Y le pido a Dios que nos enseñe a perdonar. (Que no es lo mismo que condonar ni excarcelar. Pero de eso, hablamos otro día)
A mí esto siempre me emociona, pero sobre todo desde la traumática experiencia del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.
Cuando pienso en todas las pancartas que he visto hoy con el lema "Ni olvido, ni perdono", me doy cuenta de lo importante que es el perdón, y de cuánto lo hemos ridiculizado. Porque perdonar en difícil. Es dar futuro al otro, es permitirle seguir. Y eso no es fácil para el ofendido.
Es tan difícil y tan grande el perdón, que no se le puede exigir a nadie. Es algo heróico. Es algo divino que, solo al p¡e de la cruz se comprende. Por eso es normal que, en la medida que la sociedad se desvincula del cristianismo, el perdón auténtico, profundo, se aleja de la experiencia social.
Hoy rezo por todas las personas que hemos pedido Memoria, Dignidad y Justicia. Y le pido a Dios que nos enseñe a perdonar. (Que no es lo mismo que condonar ni excarcelar. Pero de eso, hablamos otro día)
