La película "El código Da Vinci" ha recibido numerosas críticas por la ignorancia de la que hace gala y por sus ataques a la Iglesia y, especialmente, al Opus Dei.

Yo quiero notar otro aspecto. Si en una película sólo aparece un judío, y éste es un asesino de niños, rencoroso y avaro, la película puede considerarse antijudía, pues presenta el mundo judío desde una sola óptica, y ésta es negativa. Por esto, en algunos países como EEUU está prohibido que en una película todos los personajes judíos o negros (por citar dos grupos étnicos) sean personajes negativos: así se pretende prevenir el racismo, sea éste del tipo que sea.

Pues bien, en la pelúcula de que hablamos, sólo aparece un albino, y este es presentado como un ser malvado, fanático, degenerado…

El albinismo es el resultado de una enfermedad genética que produce la ausencia más o menos total de melanina. La consecuencia es que un albino está totalmente desprotegido ante el sol. Con frecuencia se acompaña de severos problemas de visión. Además, por desgracia, el albino debe sufrir la incomprensión, la segunda mirada de los demás, sobretodo a lo largo de su infancia. 

Conocí a un albino admirable hace años. Era un chaval de unos 13 años, que se empeñó en ser admitido en el grupo de sus coetáneos. A pesar de que no podía jugar al fútbol ni a ningún deporte que requiriera la coordinación mano-ojo, ni podía estar bajo el sol mucho rato, el chico no desfalleció. A pesar de que a veces parecía que nadie se deba cuenta de que estaba allí, o de que no se le avisaba de las salidas nocturnas de sus compañeros, perseveró. Tras horas y horas de exclusión, de soledad, conquistó un espacio propio en aquel grupo humano. Abandonó su carácter retraído, y, con gran fuerza de voluntad, llegó a tener un grupo de amigos donde su albinismo era una característica más, como ser bajo o gordo o tartamudo.

Por este amigo, por su afan de superación, por todo el sufrimiento que tuvo que soportar, me parece que una película como el Código Da Vinci es lamentable. Está claro que un colectivo tan pequeño como el de los albinos, no será escuchado. Pero también es evidente que este tipo de películas no facilitan la vida a las personas albinas.