Domingo, 11 de Junio de 2006
El código Da Vinci y los albinos

La película "El código Da Vinci" ha recibido numerosas críticas por la ignorancia de la que hace gala y por sus ataques a la Iglesia y, especialmente, al Opus Dei.
Yo quiero notar otro aspecto. Si en una película sólo aparece un judío, y éste es un asesino de niños, rencoroso y avaro, la película puede considerarse antijudía, pues presenta el mundo judío desde una sola óptica, y ésta es negativa. Por esto, en algunos países como EEUU está prohibido que en una película todos los personajes judíos o negros (por citar dos grupos étnicos) sean personajes negativos: así se pretende prevenir el racismo, sea éste del tipo que sea.
Pues bien, en la pelúcula de que hablamos, sólo aparece un albino, y este es presentado como un ser malvado, fanático, degenerado…
El albinismo es el resultado de una enfermedad genética que produce la ausencia más o menos total de melanina. La consecuencia es que un albino está totalmente desprotegido ante el sol. Con frecuencia se acompaña de severos problemas de visión. Además, por desgracia, el albino debe sufrir la incomprensión, la segunda mirada de los demás, sobretodo a lo largo de su infancia.
Conocí a un albino admirable hace años. Era un chaval de unos 13 años, que se empeñó en ser admitido en el grupo de sus coetáneos. A pesar de que no podía jugar al fútbol ni a ningún deporte que requiriera la coordinación mano-ojo, ni podía estar bajo el sol mucho rato, el chico no desfalleció. A pesar de que a veces parecía que nadie se deba cuenta de que estaba allí, o de que no se le avisaba de las salidas nocturnas de sus compañeros, perseveró. Tras horas y horas de exclusión, de soledad, conquistó un espacio propio en aquel grupo humano. Abandonó su carácter retraído, y, con gran fuerza de voluntad, llegó a tener un grupo de amigos donde su albinismo era una característica más, como ser bajo o gordo o tartamudo.
Por este amigo, por su afan de superación, por todo el sufrimiento que tuvo que soportar, me parece que una película como el Código Da Vinci es lamentable. Está claro que un colectivo tan pequeño como el de los albinos, no será escuchado. Pero también es evidente que este tipo de películas no facilitan la vida a las personas albinas.

Permíteme decirte que no estoy contigo. No comparto tu opinión para nada. El personaje de El Código Da Vinci es albino por no ser negro, blanco o judío. Creo que en ningún momento están presentando a las personas de esa enfermedad genética como personas malvadas. En ningún momento. También hay otros libros, con otros antagonistas blancos, ciegos o inválidos, y en ningún momento están comparando tales personas con seres malvados. Pero bueno, en todo caso, es tan sólo mi perspectiva.
Saludos.
En fin. Me gusta tu blog y tus opiniones, aunque difieran de las mias.
Se le ocurrió decirlo a MaRiPoSa De aMoR... — 11 June, 2006 @ 3:56 pm
Querida Mariposa:
Quizá me expresé mal. No quiero decir que se pretenda presentar a los albinos como monstruos. Lo que quiero decir es que el hecho de presentar un sólo personaje albino, y que este sea el “malo” fomenta la asociación de conceptos albino-maldad, por decirlo así. Si hubiera un albino asesino y un albino salvador, se rompería esta asociación. Por esto hay leyes en los EEUU, no para evitar que un judío, un negro o un indio sean personajes malvados, sino para evitar que TODOS los judíos, negros o indios de una película sean malos. Es ese TODOS el que puede hacer daño.
Te digo más: estoy convencido de que si ese personaje, en vez de ser albino, hubiera sido el único judío, o el único negro de la película, el clamor antiracista se hubiera desatado, y con razón. Pero como los albinos son pocos, la gente no está muy sensibilizada.
De todas formas, gracias por tu comentario: me ha ayudado a matizar lo que quiero decir.
Se le ocurrió decirlo a Administrator — 11 June, 2006 @ 4:45 pm