No acabo de entender la razón de que la mayoría de los niños y niñas de España reciban su primera comunión disfrazados, ellas, de novia, ellos, de marinero. Me resulta muy comprensible que, para un acto tan importante, se pretenda lucir un traje especial, que ilustra y ayuda a preparar el ánimo para una ocasión memorable. Pero ¿por qué de marinero? Me extraña porque nuestra cultura es bastante antimilitarista, y vestir a un niño de almirante es, por lo menos, llamativo.
Yo creo que a los niños habría que dejarles elegir disfraz. Sería más vistoso. Podrían hacerse dos sesiones de primeras comuniones: las de los que van disfrazados, y las de los que van elegantes.
Todo esto lo sufro en primera persona, porque mi sobrino toma la primera comunión dentro de un mes.Yo le he dicho que, si se disfraza para ello de bombero, yo le pago el traje, pero no ha colado. El niño no es tonto.
De todas formas, lo importante es que esa no sea ni su ùnica ni su ùltima comuniòn. Aunque la tome de marinerito.