Hoy harán la Profesión Perpétua diecinueve hermanitas del Cordero.

Se trata de una orden muy joven de raíz dominicana, que han vuelto al carisma de la predicación y la mendicidad. En España se encuentran en Barcelona y Valencia. Intentan vivir cada día la identificación con Cristo Cordero, el amor vulnerable de Dios.

Ayer, undía antes de la profesión, que será en la basílica de San Juan de Letrán, celebraron una vigilia de oración en el templo de Santa María sopra Minerva, donde se venera el cuerpo de Santa Catalina de Siena, patrona de esta nueva orden.

Los textos que emplearon a lo largo de la vigilia, procedentes de varias obras de la santa, eran verdaderamente conmovedores, pero no he podido llevarme a casa ninguno de los libritos que nos daban, porque nos pidieron que los devolviéramos. Como me estpy haciendo mayor, me acuerdo de muy pocas cosas concretas, pero me ha quedado el gusto por conocer más a Santa Catalina.

Os dejo unas fotitos, tomadas con el móvil (la calidad no es muy buena). Esta tarde me llevaré la cámara normal. La ocasión lo merece.

Las fotos son del momento en que, al acabar la vigilia, las hermanas que mañana profesarán se acercaron, acompañadas de otras hermanitas, al sepulcro de Santa Catalina. Allí, arrodilladas, en silencio, cada una rezó según lo que el Espíritu le inspiraba.

Oración ante la tumba de Santa Catalina de Siena

Yo le pedí a la santa que animara a todas esas jóvenes, porque son una parte importantísima de los evangelizadores que necesitamos en Europa. Hombres y mujeres que vayan por los caminos, sin alforjas ni bastón, con la invencible fuerza de las manos que piden el pan. 

Vigilia en Santa Maria sopra Minerva