Miércoles, 12 de Septiembre de 2007
Leo en un conocido periódico este artículo.
De nuevo el intento de imponer a los hijos de los otros la propia ideología y las propias creencias. Resulta absurda la preocupación por la educación de los niños cuando viene de parte de una ideología que ha hecho de la anticoncepción y del aborto una bandera de derechos civiles. Muchos de ellos no creen en el matrimonio para siempre, o en la hermosura de renunciar a la vida profesional para ser madre. Y no sigo. Se atreven los muy cínicos a dictar a los católicos la forma de educar a los hijos, precisamente ellos que consideran tan irrelevante el matrimonio que lo han equiparado a lo que llaman "nuevos modelos de familia".
No son precisamente los católicos quienes deben ser educados por parte del Estado en los auténticos valores ciudadanos. Que se lean el Nuevo Testamento y verán las clases de Educación para la Ciudadanía que damos los católicos en las parroquias: "si alguno te golpea en la mejilla derecha, ponle también la izquierda; rezad por vuestros enemigos; a quien te pida, dale…"(cf. Mt 5,6 y 7). Jesucristo es el Ciudadano Perfecto. Él ha amado al diferente y ha dado la vida por el pecador.
Todos esos señoritingos, cargados de títulos, revestidos de una superioridad moral auto asignada, deberían venir de rodillas a las parroquias para pedirnos que les contásemos el secreto de los cristianos, aquel mensaje que permitió construír la civilización más humana, más respetuosa, más libre que la humanidad ha conocido nunca. Precisamente esa civilización que ellos pretenden arruinar, como niños tirando piedras contra las vidrieras de una catedral. Precisamente ese viejo catolicismo cuyas vigas aún sostienen lo que de humano queda en nuestra sociedad.
No sé si me sorprende más su intento de imponer una ideología totalitaria o la estupidez de muchos que, como cabestros, siguen votando a quien socava la casa cristiana,sólo porque siempre han votado lo mismo o porque el papaíto ya lo hacía.
Algunas notas finales:
1.-No defiendo al otro partido, que no volvió a penalizar el aborto cuando pudo y que ya veremos si deroga la ley de marimonios cuando pueda.
2.-No digo que la sociedad nacida del cristianismo haya sido perfecta, ya que nada de lo humano lo es. No niego que hayan existido abusos, ni enormes pecados individuales y sociales. Pero de eso ya hablaremos en otra ocasión. Hoy es un día para enorgullecernos de ser cristianos. Y que se fastidien si no les gusta.
3.-Si a alguno le interesa, me ofrezco a darle clases particulares de Educación para la Ciudadanía. La primera, quizá, en el confesionario.

No me considero un cabestro, si que es verdad que mi “papaito” ya votaba al partido socialista. A mi parecer la culpa no la tienen las ideologias socialistas, si no las ideologias actuales del partido socialista y de la sociedad que pide esto. Los politicos se venden por un voto. Tambien es verdad que el partido socialista ,a mi parecer ha cometido varios errores,tambien si miramos atras seguro que alguno recuerda alguna metedura de pata del partido popular…..hay que luchar por lo que uno cree que merece la pena, seguir una linea y intentar no desviarse, y “en la union esta la fureza”…..
Un saludo.
Se le ocurrió decirlo a rosa — 16 September, 2007 @ 6:32 pm
Al hablar de cabestros no me refería a los que votan a ningún partido concreto, sino a los que lo hacen sólo porque siempre lo han hecho, o porque es tradición familiar. Me refería a quienes aparcan sus convicciones religiosas a la hora de votar. Me parece estupendo que seas una persona sensata, que ponderas el sentido de tu voto y votas en conciencia. Ojalá todos los ciudadanos fueran así y desaparecieran todas esas bolsas de votos cautivos o útiles o lo que sea. Seguro que los políticos espabilarían.
En cuanto a lo de mirar atrás, los errores del Partido Popular con respecto a su política familiar o a la legislación del aborto son muy notables. Y que no digan eso del mal menor…
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 16 September, 2007 @ 11:04 pm