"El amor mira a quien ama. El amor mira incesantemente al bienamado, no puede apartar la mirada de él…Las miserias de nuestra alma son un fango en el que nos hemos de humillar frecuentemente, pero sobre el que no hemos que tener fijada la mirada. hay que centrarse en el Bienamado.

NO ES AMAR ESTAR PENSANDO CONTINUAMENTE QUE SE ES INDIGNO DE SER AMADO".

Charles de Foucauld.