Me ha llamado un amigo para contarme que ha podido hablar con unos amigos suyos de un problema que tenía. Esta era la gran noticia.
Pensándolo bien, en realidad es un gran acto de heroicidad contar un problema nuestro a quien nos puede escuchar y, quizá, ayudar. Salir de nuestra escafandra de perfecciones, manifestar nuestra indigencia, nuestra incapacidad para resolver un asunto que nos preocupa… Todas esas victorias son una gran noticia.
Recuerdo que, cuando era niño y se apagaban las luces del cuarto, si me quedaba despierto un rato, acababa imaginando que cosas terribles acechaban por los rincones, o tras las cortinas. Si encendía la luz, todos los miedos desaparecían.
Así es, de algún modo, poder contarle un problema a alguien. Si lo hacemos de la manera justa, a la persona adecuada, en el momento oportuno, SE ENCIENDE LA LUZ, y dejamos de estar solos.
Por eso, a mi amigo, antes de despedirme, le dije sinceramente: FELICIDADES. Esta vez, has vencido tú.
Era una gran noticia.
Enhorabuena a tu amigo, es un valiente.
Es una suerte el poder tener amigos en los que confiar.
Se le ocurrió decirlo a Anonymous — 9 November, 2007 @ 4:44 pm
Las palabras son muy importantes para desahogar, para descansar ,pero el contacto fisico tambien.
Recuerdo una vez, cuando era” jovencita”, tenía una amiga que le gustaba contarme sus cosas, era la pequeña de la casa y por el trabajo de sus padres estaba mucho tiempo sola.
Un día vino a contarme y entre sollozos me pidío un abrazo, la abrazé y poco a poco se relajó y dejó de llorar. (claro está que un abrazo no cura la soledad, pero reconforta ese momento…).
Ella me enseño a pedir el abrazo, sin tener verguenza por ello.
Este verano pasado, yo tambien me he sentido sola y cuando ya no podía más, le pedía a Dios un abrazo, (a alguíen le puede parecer surrealista), pero yo me sentia abrazada y conseguia dormirme……
Se le ocurrió decirlo a Rosa — 10 November, 2007 @ 11:28 am
Es verdad que cuesta abrir la vida a los demás. A veces es más cómodo encerrarse en uno mismo. Y más seguro. Aunque a veces también más triste.
Se le ocurrió decirlo a Jose P. — 11 November, 2007 @ 7:37 pm
Supongo que es genial poder contar tus problemas a un amigo.
Yo estoy muy acostumbrada que me los cuenten los demás y es genial porque así me olvido de mí misma.
Yo se los cuento a mi marido y a Dios.
Ellos son muy generosos en misericordia conmigo.
Y como dice Rosa antes, no es surrealista, yo también he sentido que en la soledad Dios me abrazaba.
Cuando todos se habían ido, Él se quedó siempre conmigo.
Se le ocurrió decirlo a Carmen — 11 November, 2007 @ 10:18 pm
Sí. El único que se queda hasta el final
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 11 November, 2007 @ 10:35 pm