Ayer celebramos en la parroquia que Marta ha obtenido la titulación de Licenciada en Pedagogía.
El tema no daría más de sí de no ser porque Marta es diversamente hábil (como dicen en Italia): no puede caminar en absoluto, y mueve las extremidades superiores con un control muy escaso (apenas consigue comer sola).
Lo más extraordinario de Marta, sin embargo, es que está siempre llena de alegría. Nada de resentimiento contra Dios o contra los normohábiles. Nada de victimismo ni de redes afectivas. Nada de chantajes del cariño. Nada de autolástima. Nada de auto displicencia: es muy estricta consigo misma en su comportamiento con los demás. Lo que no se hace con una exquisita caridad debe evitarse.
Felicidades, Marta.
Por tu licenciatura.
Y porque te has fiado del Único que no defrauda.
Muchas felicidades, Es un ejemplo, sobretodo por no andar quejándose de su suerte, cosa agobiante para los que no hemos tenido esas dificultades
Se le ocurrió decirlo a aeronauta — 18 November, 2007 @ 5:37 pm
No conozco a la chica de nada, pero felicidades de este estudiante español anónimo que a veces piensa que él mismo tiene dificultades…sin pensar en los que de verdad las tienen. Y gracias por contárnoslo, Todo era bueno.
Se le ocurrió decirlo a El forajido — 18 November, 2007 @ 6:57 pm
De verdad, muchas gracias por este testimonio. A mi como madre me ha ayudado muchísimo, a si el Señor en un futuro me da un hijo con alguna discapacidad, primero el no renunuciar a él y segundo el poderle transmitir que esa diferencia que pueda tener, no le hace tan diferente como nosotros nos creemos, porque verdaderamente éstas personas tienen una capacidad de esfuerzo, cariño, amor,etc, que ya querríamos muchos tener. Por eso poder dar las gracias de que todo esta bien hecho.
Un abrazo.
Se le ocurrió decirlo a Erica — 18 November, 2007 @ 9:25 pm