La entrega del anillo al Cardenal
Como me quedan aún algunas cosas que contar sobre el cardenalato de D. Agustín, aquí las dejo.
La mañana siguiente a la entrega del birrete, se hace una misa de acción de gracias, en San Pedro, durante la cual el Papa les regala un anillo.
A primera hora, vino el neocardenal, y se detuvo a saludar a algunos presbíteros.

Algunos vicarios estaban en la zona clero-VIP y otros en la del clero de a pie. La diferencia se debía a que unos decidieron ir con sotana, y los otros no. A la zona clero-VIP sólo accedían con sotana y roquete, aunque no iban a concelebrar ni nada. Es una de esas chorradas que organizan algunos desocupados que organizan la liturgia de la Santa Sede. Es la confirmación de que hay ineptos en todas partes. En la zona de clero normal, se exigía (presuntamente) el traje eclesiástico. Algunos llevaban sotana y roquete, otros sotana, otros clergyman, otros un Lacoste discretito, otros hábito… Decían que la norma era para uniformizar el aspecto. A mí me pareció una mariconada tomadura de pelo. Y el resultado fue estéticamente catastrófico.

Uno de los Cardenales se dedicó a buscar por el suelo la catedral de su diócesis. En el pasillo central de la Basílica están marcadas las longitudes de algunas de las mayores catedrales del mundo. La eminencia reverendísima de la foto no sé si encontró la suya, pero estuvo varios minutos pasillo arriba, pasillo abajo. Yo creo que era norteamericano. Nosotros estábamos a la altura de la catedral de México, creo recordar.

El cardenal, como véis, parecía cansado. Me viene a la memoria una de las frases de Navarrete (87 años) cuando le comunicaron el nombramiento de Cardenal: "Me han arruinado la vejez".
Al fin, llegó el Papa. Esta vez, a diferencia de la anterio, iba bastante ligerito. Sonreía, como siempre.

Aquí, una panorámica general:

Alacabar, el Papa salió a rezar el ángelus, y todos nos volvimos a la puerta. La Iglesia es bonita, se mire como se mire. Y no me refiero sólo a la basílica de San Pedro.

Al salir, una fenomenal lluvia bautismal, nos recibió.
Se ven cosas divertidas, como ésta: