Aún no hemos llegado, pero nos estamos acercando.

Me refiero al momento de llevar a una señora ante un tribunal por haber abortado.

De momento están juzgando a presuntos carniceros de los campos de exterminio de Barcelona y Madrid (¿para cuándo el resto de comunidades?).

Se ve que a alguno le parecía un poco antihigiénico que, después de matarlos, no trituraran bien a los niños y los echaran, simplemente troceados, al cubo de la basura. Era desagradable para los del servicio de recogida de basuras, ya sabéis.

Ahora van a llamar a alguna de las madres a que declaren. Pero que nadie piense que las van a juzgar por haber decidido la muerte de un niño. La calidad de nuestro sistema legal no es suficiente para eso. En España, tras más de veinte años, y un millón de abortos estimados, nunca se ha llevado a una mujer a la cárcel por provocarse ilegalmente un aborto. Están protegidas por los sucesivos gobiernos.

Ahora las llaman como testigos.

Es que han encontrado trocitos de niño en la basura, y quieren saber si son de ellas.

Actualización I

Es verdad que muchas veces las mujeres que abortan son, de algún modo, víctimas de lo que llaman "violencia de género", es decir, que van en cierto modo "obligadas" por el padre de la criatura. Pero eso no las excluye siempre y a todas de responsabilidad moral o penal. De entre un millón de mujeres que han abortado, ¿ninguna lo ha hecho por comodidad, egoísmo, despecho? Extraño, ¿no?