Pasando junto al lago de Galilea
Supongo que Pedro, y su hermano Andrés, y Juan, y Santiago no podían imaginarse la inmensidad del proyecto al que les invitaba a unirse Jesús.
Dieron un paso. Luego otro.
A Pedro, ese primer paso acabó llevándole a Roma. Como dice Bilbo Baggins (cf. El Señor de los Anillos), "cuando pones el pie en el camino, nunca sabes adonde te llevará".
Aquí hay unas fotos del mar de Galilea.
(Mi amigo A. intentando pescar)
(Yo mismo).
Es verdad que en esas fotos no se perciben las caras. Lo que pasa es que todo es oscuro al lado de la luz que hay en el mar de Galilea.
Es así. En Tiberíades, cuando Jesús pasa, hay tanta luz que el hombre parece oscuridad. Pero cuando Jesús pasa, y llama, esa oscuridad no importa nada. Solo importa SU LUZ.
SHABBAT SHALOM

