Novena estación: Jesús cae por tercera vez
"Jesús cae bajo el peso de su cruz. No cae una ni dos veces, sino tres, continuamente. Todos los esfuerzos de la voluntad no bastan. Jesús no puede impedir mostrar frente a todos su propia debilidad, la propia incapacidad de mantenerse, solo, de pie. Cae bajo los ojos de los curiosos, que se alegran por su debilidad, que siempre han sabido que no servía para nada, que siempre han proclamado en voz alta que no se debía creer a este raabbí.
Jesús se hace débil frente a todos para que nos distanciemos de nuestro culto a la fuerza, para que tengamos ánimo para afrontar nuestras debilidades. Esconder nuestras debilidades cuesta trabajo y con frecuencia no quedan ya más fuerzas para vivir. Al final, uno acaba dándose vueltas en torno a sí mismo y a las propias debilidades para intentar esconderlas bien.
Jesús sigue cayendo para invitarnos a ponernos de rodillas, a reconciliarnos con nuestra debilidad, a admitir nuestra debilidad delante de los otros. El Hijo de Dios cae para que abandonemos nuestras manías de grandeza, de querer ensalzarnos cada vez más, de negar nuestra gravedad.
Jesús cae por tercera vez. Y por tercera vez se pone en pie: no permanece en el suelo. No es tan simple levantarse cuando se cae continuamente: cuando se está continuamente desilusionado, cuando no se cree en uno mismo, no se puede tener garantías de sí mismo. Es necesario mirar a Jesús, que por tercera vez cae y se levanta, para no dejar de levantarnos cada vez que caemos.
Pero nosotros no somos los únicos que caemos. Hacemos caer también a quienes continuamente fallan y se echan al suelo. Les damos por vencidos; no confiamos en que puedan volver a seguir su camino. Jesús, que cae y se levanta por tercera vez para llevar a cumplimiento sobre la cruz su obra de redención del mundo es el mismo Jesús que nos da la esperanza en que también las personas que a nuestro alrededor vuelven siempre a caer, recorrerán su camino. Nos da la esperanza de que también su camino llegará a ser un camino de salvación para muchos".
(De La Via della Croce, de Anselm Grün)
Powered by Qumana






