"Estamos mal, y vamos a peor, luego hay esperanza" (como dijo Uno que Pasaba).
El País se hace eco de unas declaraciones de Rajoy.
"El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha asegurado que "quitaría" a los matrimonios homosexuales el derecho de adopción si gana las próximas elecciones, aunque no cambiaría la ley de "divorcio exprés" ni la del aborto."
Rajoy las ha hecho (las declaraciones), seguramente, para granjearse las simpatías del voto católico (quitaré el nombre de "matrimonio", y no tendrán derecho a adoptar), pero sin molestar mucho a la extrema izquierda, para que no se movilice (lo demás, se quedará igual).
El País usa esas declaraciones para movilizar a la extrema izquierda con sugestivos entrecomillados de las palabras de Rajoy.
PERO el problema está en la base: ¿Cómo va a quitar Rajoy un derecho que no existe?
EL DERECHO DE ADOPCIÓN NO EXISTE.
Ni existe en el caso de uniones homosexuales, ni en el de matrimonios, ni en el de solteros, ni en el caso de las hermanitas de la Caridad. Nadie tiene "derecho" a adoptar un niño. Nunca, ninguna declaración seria de derechos humanos -ni nada parecido- ha hablado de este derecho. Si existiera, permitiría, por ejemplo, la expropiación masiva de embriones congelados y su implantación en úteros voluntarios o forzosos, de modo que hubiera niños suficientes para todos (caso de que falle lo de las adopciones internacionales). Si no existe el derecho a la paternidad-maternidad, ¿cómo va a existir el derecho de adopción?¿Cuáles serían sus justificaciones teóricas?
Como mucho podríamos hablar del derecho del niño a crecer en un ambiente que pueda garantizar su crecimiento integral.
Estos tíos no se enteran.