Entonces, el joven vestido de blanco les dijo a aquellas mujeres, a aquellas tres pobres mujeres:

"No está aquí. Id a decirles a los discípulos y a Pedro -sí, a los mismos discípulos que le abandonaron, y al mismo Pedro que aún llora su cobardía y su mentira- que vayan a Galilea. No buscará a otros nuevos discípulos. Quiere a los mismos que fracasaron. Les quiere justamente a ellos.

Que vayan a Galilea. 

Y en Galilea le verán".