Conviene medir las palabras y no decir mas de lo necesario.
Sobre todo para que no se note demasiado si somos bobos o pardillos.
Estoy en el bar tomando un café "al vetro, ristrettino", como me gusta tomarlo ahora (en un vasito de cristal, un centímetro de café).
Llega una pareja de franceses que hablan un italiano perfecto (bueno, casi perfecto, porque yo les he notado el acento).
El camarero les atiende, y la señora le dice:
-Querria un bocadillo.
-¿Cuál quiere?¿El de jamón o el de tortilla?
-Es para comer- le dice la señora.
-…………….
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