Hoy estaba dispuesto a escribir una de esas entradas que hacen que mi amigo D me critique por dejarme llevar por la maldad (yo lo llamo espíritu de travesura). Pero cuando he pasado por Santa María sopra Minerva he recordado que hoy es Santa Catalina de Siena, patrona de Italia y de Europa. Como sé que el día de su fiesta dejan a la gente besar el sarcófago de piedra que hay bajo el altar mayor de este templo, y que contiene un trozo del cuerpo de la santa, pues me he acercado.
Había bastante gente. Me he acordado de la vigilia que hubo aquí el año pasado con las Hermanitas del Cordero. Espero que Santa Catalina les conceda ser siempre pobres, material y espiritualmente, y que no se les peguen nunca las vanaglorias, ni los deseos de poder, ni ninguna de esas cosas que llenas las alas de plomo. Y, ya que estamos, que acaben pronto y bien el Pequeño Monasterio que están construyendo en un erial de mi diócesis. Su carisma nos oxigena y nos recuerda que es posible ser feliz sin un iPhone.
(Hala, D. Para que veas.
Lo de las mitras del Papa, para otro día. Y eso que Santa Catalina no tuvo reparos en pedirle al sucesor de Pedro que se dejara de monsergas con los franceses)

Genial Sta Catalina… en Noviembre tuve la oportunidad de visitarla… (no así en septiembre… jiji)
Se le ocurrió decirlo a deserticola — 29 April, 2008 @ 9:44 pm
Pero en Septiembre pudiste anunciar el Evangelio en la parroquia más antigua del mundo…
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 29 April, 2008 @ 9:49 pm