Durante la Vigilia Pascual que la Iglesia Ortodoxa celebra en Jerusalén ocurre un milagro cada año.

En torno a las doce de la noche, mientras los fieles "rezan" en la basílica del Santo Sepulcro el Patriarca greco ortodoxo, entra en el Santo Sepulcro. En un momento dado, el fuego sagrado baja del cielo y enciende las candelas que el Patriarca lleva en la mano. Inmediatamente, el Patriarca sale fuera y transmite el fuego a los demás.

Se trata, para los griegos, de un enorme milagro. El Patriarca entra sin ningún mechero ni nada parecido. Antes que entre, se le registra minuciosamente. También el Santo Sepulcro se registra concienzudamente, para que no haya trampa. Las candelas se encienden milagrosamente.

Además, durante cuatro minutos, el fuego sagrado tiene la peculiaridad de que no quema.

Inmediatamente, el fuego se lleva al aeropuerto, donde un avión fletado por el estado griego lo lleva a Grecia, donde alcanza todas las parroquias y monasterios.

Si estáis un poco alucinados por toda esta historia, uníos al club. Podéis ver estos vídeos. Si os fijáis, mucha gente pasa las manos por las antorchas, o se pasan el fuego por la cara para lavarse. (He visto un vídeo de un señor pasándose el fuego por la barba, pero ahora no lo encuentro. Está en You Tube).

La verdad es que no sé que pensar. Lo de los vídeos es curioso, desde luego.

Los griegos emplean este milagro como una prueba de que ellos son los "legítimos propietarios" del Sepulcro. Por lo visto, Dios hace un milagro cada año para defenderlos. Cuentan que un año los armenios no les dejaron entrar en el sepulcro y el fuego se encendió fuera, donde estaban ellos, así que ahora los armenios los dejan tranquilos.

Por otro lado, la capillita del Sepulcro se está cayendo y los griegos no quieren que se quede al aire la roca del sepulcro: quieren que siga tapada precisamente por lo del fuego.

Vosotros mismos:



Más información en http://www.holyfire.org/eng/

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