Hoy ha sido la fiesta de san Felipe Neri, patrono de Roma.
San Felipe tenía un corazón enorme. Lo digo literalmente: después de su muerte le hicieron la autopsia y descubrieron que su corazón tenía el doble del tamaño habitual. Era un corazón tan ardiente que, a veces, alguna de las camisas de don Felipe se chamuscó. Era un corazón que el amor de Dios había ensanchado hasta el punto de que cabían todos los hombres, especialmente los débiles y los pecadores.
El cuerpo de San Felipe Neri se venera en el templo de santa Maria in Vallicella.
Esta es la capillita con las reliquias:
San Felipe se carteó con varios santos, aunque en aquel momento aún no los había declarado así la Iglesia (más que nada por que aún vivían y podían escribir cartas). Aquí hay algunas de esas misivas:
El púlpito de San Felipe:
Han venido a venerar a san Felipe TODOS:
Para acabar, una fotito de la máscara mortuoria de San Felipe. Aviso de que es un poco macabra, la verdad:
SERVID AL SEÑOR CON HUMILDAD
SED BUENOS…SI PODÉIS.
TODO EL RESTO ES VANIDAD.












