La imaginería de la "devoción" al Corazón de Jesús está basada en una visión organomorfa de Jesús en cuanto que misericordioso. Nada que objetar. Jesús nos ha mostrado el Amor del Padre, y nosotros representamos esa mostración bajo la figura de un Corazón, coronado de espinas, sangrante y llameante. Si no me equivoco, en cuanto a contenido, es una "devoción" parecida a la de la Divina Misericordia, con sus dos rayos, uno blanco y otro rojo.
A mí cada vez me gusta más esta fiesta, la verdad, aunque lo del "corazón" de deja un poco… escéptico. Me gusta más pensar en Jesús entero.
La idea es estupenda, claro, mientras no se cosifique demasiado, considerándola como una devoción entre las otras, como si se le rezara al corazón de Jesús como se reza a san Antonio. Comprender, mirar, escuchar, probar el hondura del amor que Dios nos tiene es algo mucho más serio que recitar unas oraciones para cumplir una promesa.
Todo eso ya lo sabe todo el mundo. Y también que nos vienen muy bien las ayudas visuales para rezar, porque dominan nuestra imaginación.
Pero yo quería protestar hoy por la decadentísima imaginería del Corazón de Jesús: Creo que es la imagen que más ha derivado hacia el mal gusto, y la cursilería. Depilados, sangrantes, amanerados… Han pintado al pobre Señor de todas las formas posibles.
Aquí pongo unos ejemplos:


En fin. Espero que podamos trascender todo esto y fijarnos en lo importante:
Dios es Amor, Amor, Amor
