Miércoles, 18 de Junio de 2008
El Camino Neocatecumenal NO es un movimiento
No tengo previsto convertir el blog en un espacio monotemático sobre el Camino, pero voy a poner algunas notas acerca de los estatutos recien aprobados.
Empecemos … por el principio.
¿Qué es el Camino Neocatecumenal?
Como tantas realidades de la vida espiritual y eclesial, no es fácil dar una definición. Con frecuencia se dice que el Camino es un movimiento eclesial. Pero, ¿qué es un movimiento eclesial?
Si alguno encuentra una definición, que me lo diga. Los movimientos eclesiales son tan variados y la participación de los cristianos en ellos asume tantas formas, que no se ha dado una definición general (podéis ver un poco la cuestión aquí). Por eso es tan difícil darle a cada movimiento el estatuto jurídico más apropiado: asociación, sociedad de vida apostolica…
Los carismas, fruto de la acción del Espíritu en la Iglesia, con frecuencia desafían la capacidad normativa del Código de Derecho Canónico, y es necesario buscar formas nuevas de regulación.
Ocurrió con el Opus Dei. Se parecía a una orden religiosa o a un instituto secular, pero no lo era. Para ellos se creó una forma nueva: la prelatura personal.
Los estatutos empiezan así: "La naturaleza del camino neocatecumenal es definida por S.S. Juan Pablo II cuando escribe: Reconozco el Camino Neocatecumenal como un ITINERARIO DE FORMACIÓN CATÓLICA, válido para la sociedad y para los tiempos actuales".
El Camino nunca se ha comprendido a sí mismo como un movimiento y nunca ha querido tener la forma de una asociación. Por eso no es correcto hablar ni de "fundadores" ni de "miembros del Camino Neocatecumenal". Quienes lo empezaron se llaman "iniciadores", y quienes lo recorren se llaman "neocatecúmenos". Los estatutos aprobados nunca hablan de los "miembros del Camino" o de los "fundadores" (salvo que se me haya pasado por alto ese dato). Está mejor explicado aquí. De hecho, cuando se convoca al Camino a algún encuentro junto con CL o Focolares (que son movimientos) u otros, se habla de un encuentro de nuevos "movimientos y REALIDADES eclesiales".
A esta intuición de los iniciadores de que el CN no es un movimiento correspondió el carisma de Pedro, el único que puede marcar, en última instancia, lo que es eclesial y lo que no, así como el modo en que una realidad se articula en la unidad sinfónica de la Iglesia.
Los estatutos continúan diciendo "El CN está al servicio del Obispo como UNA DE LAS MODALIDADES de la actuación diócesana de la iniciación cristiana y de la educación permanente en la fe".
El Camino, por tanto, no es una institución, sino una práctica. Se parece más a la catequésis de confirmación que a la Acción Católica. Decimos de uno que "es miembro" o "pertenece" a la Acción Católica. Pero no es correcto hablar de que uno "pertenece" a la catequesis de confirmación o es uno de sus miembros. Lo mismo vale para el CN. Nadie "es del Camino". Es más adecuado, a mi entender, decir que uno "está" en el CN.
Desde el principio, el CN se presenta como un instrumento al servicio de la pastoral diocesana, con personalidad jurídica pública, que consta de un conjunto de bienes espirituales que son:
-el neocatecumenado, o catecumenado post bautismal, según una modalidad que se detalla después en los estatutos.
-la educación permanente de la fe, según se explicará.
-el catecumenado, (idem)
-el servicio de la catequesis (como se indicará).
Además, el CN se actúa en las diócesis BAJO LA DIRECCIÓN del Obispo Diócesano y CON LA ASISTENCIA del Equipo Responsable Internacional del CN, o del Equipo responsable delegado, y se actúa SEGÚN LAS LÍNEAS PROPUESTAS POR LOS INICIADORES, contenidas en los estatutos y en las Orientaciones a los equipos de catequistas. Este, que es el segundo artículo, se puede resumir así, a mi entender: el Camino está dirigido por el Obispo Diocesano, pero éste no puede hacer con el CN lo que quiere, sino que está asistido y guiado por las indicaciones del equipo responsable internacional o delegado. Y viceversa: los equipos del CN no pueden actuar en una diócesis a espaldas o contra el parecer del obispo.
Alguno puede alegar: Entonces, ¿quién manda? Podría explicarse con un símil informático: el Camino es como un software con copyright. El Obispo lo puede instalar o no, lo puede emplear o no, puede indicar dónde y cómo se emplea. Pero no lo puede piratear, porque el CN no es lo que el Obispo determina, sino lo que está determinado en los estatutos. Por eso el obispo puede tenerlo -o no- en su diócesis, puede "adaptarlo" -o no- con ciertos márgenes, pero no puede cambiarlo sustancialmente.
La articulación entre la dirección de uno, y las indicaciones y guia de los otros sólo es posible si se trabaja en comunión. De la falta de comunión entre obispos (y sus delegados, párrocos, etc…), y catequistas o equipos de responsables, es de donde procede la mayoría de problemas. Los estatutos vienen, precisamente, a ayudar a evitar o solucionar las dificultades.
Hasta aquí mi visión personal e imperfecta del primer artículo del primer título de los estatutos. Por supuesto, admito sugerencias y contrastes para modificar este texto. Seguro que hay por ahí expertos teólogos y juristas que pueden iluminar más estas ideas.
Esto no es más que una sencilla aportación a la comprensión de esta nueva realidad.
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Gracias por la introducción. Es bienvenida y en mi opinión, necesaria.
Se le ocurrió decirlo a Eduardo Cabrera — 18 June, 2008 @ 6:58 pm
A sus pies
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 18 June, 2008 @ 6:59 pm
Muchas gracias por la explicación, es muy buena.
Se le ocurrió decirlo a Angel Ruiz — 18 June, 2008 @ 7:31 pm
Gracias, Ángel. Al menos lo he intentado
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 18 June, 2008 @ 9:51 pm
Muy bueno. De lo mejor que he leído últimamente sobre el tema.
Me ha gustado especialmente tu símil informático (deformación profesional, quizá). Así que, con tu permiso, me lo apropio como imagen explicativa de lo que es este tinglado del Camino Neocatecumenal. Yo estoy metido en él, y cuesta hacer entender a los demás de qué se trata.
Confío en que la aprobación definitiva de los Estatutos facilite su comprensión y elimine suspicacias y prejuicios. Artículos como el tuyo serán de gran ayuda y ojalá abran un debate enriquecedor que nos ayude a todos a madurar en la fe; en primer lugar a nosotros los catecúmenos, pero también a toda la Iglesia.
Y ánimo con tu segunda entrega, que será atentamente leída y ya es muy esperada.
Se le ocurrió decirlo a tonolmo — 19 June, 2008 @ 2:03 pm
Gracias, Tonolmo. Aprópiate de lo que quieras. Es copyleft. Como bien dice, la apropiación de los estatutos abre una etapa nueva. Pero la mayor visibilidad no estará exenta de dificultades.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 19 June, 2008 @ 2:41 pm
Mas claro y veraz no se puede decir, enhorabuena por tu blog, sigue así.
Se le ocurrió decirlo a Juan — 19 June, 2008 @ 5:38 pm
Ok, Juan. Gracias por los ánimos.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 19 June, 2008 @ 6:26 pm
Esta interpretación que has hecho es bastante explicita, nos ayuda a los que no tenemos el poder de interpretación del léxico que se utiliza en los escritos oficiales del dicasterio.
Y en teoría es como tu dices, pero en la práctica no es del todo cierto que se lleve a termino la frescura del CN, porque siempre surgen nuevos espíritus y párrocos que deciden por si mismos, le dan su impronta al CN y lo reconvierten en su propia “capillita” para jugar a ser Obispo.
Pero ya lo dice el Evangelio, la semilla y la cizaña estarán juntas hasta que venga el Segador…
Se le ocurrió decirlo a Jorge — 22 June, 2008 @ 8:06 am
Jorge: tienes razón. Pero para eso están los estatutos, los catequistas, los responsables… para evitar que la gente vaya inventándose las cosas por ahí. Habrá problemas, sí. Pero eso es inherente a todo lo que está vivo.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 22 June, 2008 @ 8:29 am
En eso Jorge tiene razón, el Presbitero siempre tiene la última palabra, según la cotidianidad del CN.
Hay parroco que se pasa los catequistas por el arco del triunfo, y lo dice un experto.
Se le ocurrió decirlo a Erique — 22 June, 2008 @ 10:05 am
Puede ser. Pero es necesario que se respete también la función propia de los presbíteros, como recordó, por lo visto, Rylko.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 23 June, 2008 @ 12:29 am
Querido Jorge: Mi experiencia me dice lo contrario. He podido conocer ad internis, muy bien al CN, lo que digo no nace de una observación infundada. En la praxis sucede al reves, hay catequistas por no decir la mayoría que se pasa a los sacerdotes en incluso obispos por el arco del triunfo. Si haces lo que a ellos se les antoja bien, como hagas algún comentario que no les guste ¡la hemos armao!. El sacerdote ha recibido por el orden sacerdotal el triple munus:gobernar, enseñar y santificar. La última palabra la tiene el sacerdote y siempre el sacerdote. Hay catequistas que sin ninguna preparación teológica, dicen auténticas burradas, cuando no son papagayos que con una berborrea aprendida repiten lo que han oido. Un abrazo.
Se le ocurrió decirlo a Gonzalo Ladrón de Guevara — 23 June, 2008 @ 12:22 pm
Estoy de acuerdo, Gonzalo, siempre y cuando no exageremos lo de los presbíteros. Hoy en día hay seglares, y catequistas, con mucha mejor preparación teológica y humana que algunos presbíteros e incluso que algunos obispos. Lo cual invita a que obispos y presbíteros deban ser prudentes antes de recordar a los demás que ellos tienen la última palabra (que la tienen, siempre y cuando estén en comunión con la Iglesia). Y no pondré ejemplos de curas y obispos que mearon fuera de tiesto.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 23 June, 2008 @ 12:28 pm
Lo mejor será no sacar los trapos sucios e intentar limpiarlos dentro de casa, esos catequistas papagayos, no deberían darte miedo, pues si repiten lo que dice el mamotreto no necesitan estudiar teología.
A veces al hermano menor se le llega mucho mas desde el corazón, No es malo bajar las barreras del corazón y presentarse tal y como uno es, aunque ante el enemigo las vuelvas a levantar.
En estas discusiones yo siempre me acuerdo de S. Agustín. Uno mas entre vosotros. Pero hay algunos que siempre quieren ser la fallera mayor.
Se le ocurrió decirlo a Enique — 25 June, 2008 @ 8:16 am
he pues el camino es largo y ps la verdad
es muy bonito
nos ofrece grandes verdades
solo hay que seguirlo,…….
Se le ocurrió decirlo a Javier Salinas — 11 November, 2008 @ 4:59 am
eso, Javier. A seguirlo con -animo, si es donde el Señor te ha puesto
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 11 November, 2008 @ 9:03 am
A ver, según tu es un método, un sistema.
Pero… ¿Como es que un sistema, o método tiene personería jurídica, estatutos autoridades, cuentas bancariasmultimillonarias, edificios palaciegos en Galilea, edificios y seminarios por todos lados etc.etc….?
La retorica ni la semantica pueden ocultar no inocultable. Abre los ojos
Se le ocurrió decirlo a Darnel — 13 November, 2009 @ 3:39 pm
Todas esas cosas son propiedad de distintas diócesis. El Camino no es el dueño de nada.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 13 November, 2009 @ 3:50 pm