Electronic Arts, una de las compañías productoras de videojuegos más importantes del mundo ha sacado hace poco un juego llamado Dante’s Inferno. Como su nombre indica, el juego se inspira en los versos de Dante sobre el Infierno.

Para promocionarlo, la compañía contrató a un grupo de actores que se hicieron pasar por cristianos. Fabricaron un montón de pancartas con citas de la Biblia, elaboraron una página en Internet y se pusieron a manifestarse frente a Electronic Arts. La idea era gritar un poco amenazando a la compañía con el infierno si persistían en la venta del nuevo juego.

A mí me ha recordado a la promoción de "Ángeles y demonios". La productora buscaba ansiosamente las declaraciones de algún capitoste de la Iglesia, pero en el Vaticano no decían ni mú. Al final encontraron a un obispo que declaró que la película era un ataque a la Iglesia, pero no valió de mucho porque el obispo tenía más de 80 años, estaba jubilado y no lo conocía nadie. Han tenido que promocionar la película sin contar con las protestas eclesiales.

De todos modos, la peli ha sido un éxito, porque en muchas personas hay un divorcio fe-vida que les permite subvencionar con su dinero este tipo de cosas. Conozco a varios compañeros curas que se han ido a ver "Ángeles y demonios" como si nada.

Todo esto da que pensar acerca de los motivos y los modos de las protestas -públicas o no- de los cristianos.