Sábado, 13 de Junio de 2009
Hace años tuvimos en la catequesis de primera comunión dos niños con una profunda discapacidad psíquica.
Uno de ellos acudía a la catequesis con su madre, porque no había otro modo de acompañarle como necesitaba. Después de tres años lo único que se consiguió (aparentemente) fue que el niño no se sacara la hostia de la boca. Uno de los requisitos para recibir la comunión es "saber a quién se recibe", y en este caso no se daba de ningún modo. Pero los católicos damos el bautismo a los niños sin que sepan lo que hacen. Y los ortodoxos dan a los niños de pecho los tres sacramentos de la iniciación cristiana. ¿Se le podía dar la primera comunión a un niño que no sabía ni podía saber a quién recibía?
El otro niño, tenía menos discapacidad, pero su madre se empeñaba en que era como los demás. Cuando llegó el momento de la primera Comunión, los padres querían que comulgara en una fecha y en un lugar en el que no era posible (las normas a este respecto eran bastante estrictas). Seguramente tenían problemas con la sala del banquete.
Al final se marcharon a otra parroquia y convencieron al párroco de que le diera la comunión al niño cuando ellos pretendían, con la excusa de que nosotros no le queríamos dar la comunión porque era discapacitado.
Ese hermano párroco se comportó más bien como un judas cualquiera. No llamó en ningún momento para preguntar lo que había pasado. Ni siquiera pidió la partida de bautismo. Pero seguro que quedó muy bien, mientras a nosotros se nos calumniaba.
En Barcelona un párroco ha negado la Comunión a una niña con síndrome de Down (supongo que profundo), y los padres se han ido a otra parroquia y chim-pum.
La noticia ha saltado a los periódicos llena de medias verdades y confusiones. Se nota que no han contrastado los datos, y que la versión principal se debe a los padres y a un periodista amarillista. Lo que está claro es que a la misma niña un párroco le negó el sacramento que el otro le ha dado. Uno de los dos se equivoca, pero no ha habido ninguna aclaración por parte de la diócesis. Igual sacan una notita dentro de quince días, si hay bastante escándalo periodístico (que no creo que haya).
Estos casos muestran hasta qué punto es equivocada la plasmación práctica de la doctrina y la legislación de la administración de los sacramentos. Si nosotros arrastramos por el suelo a veces la dignidad de lo que hacemos, ¿cómo nos extraña que los demás se inventen sus propios sacramentos laicos? No parece que nosotros nos estemos tomando las cosas muy en serio. Empezando por el orden de recepción de los sacramentos de la iniciación, que ha sido trastocado contra toda la tradición secular de la Iglesia, que siempre había dado la comunión después de la confirmación. Pasando por el "uso" de algunos sacramentos, que se entregan a cambio de que el receptor quiera pasar por un cierto número de horas lectivas, y sin que importe ni la "práctica" ni nada más.
Si no nos lo tomamos en serio nosotros, ¿con qué cara pedimos a los demás que lo hagan?.
Copio un trozo de un comentario de monseñor Sebastián que me ha recordado D a propósito de los sacramentos laicos:
Esta política del mimetismo y de la apropiación nos tiene que mover a los católicos, a los fieles y a los sacerdotes, a celebrar los sacramentos de la salvación con una fe más viva, con unas actitudes más sinceras y más religiosas, con unas formas sociales más coherentes. Nada de celebrar sacramentos sin una preparación adecuada ni unas mínimas actitudes religiosas suficientemente claras y sinceras. Nada de preparar los bautizos o las bodas como quien prepara un acontecimiento puramente social, los trajes, los regalos, el banquete, sin prepararse espiritualmente con unos días de retiro y oración, con una buena confesión, con el propósito de vivir cristianamente y de cumplir de verdad lo que significa y reclama el sacramento que pretendemos celebrar.
Si queremos ser una Iglesia libre y verdadera en una sociedad verdadera y libre, tenemos que comenzar por acentuar la autenticidad y la coherencia de nuestra vida personal y de nuestras celebraciones comunitarias. Los sacramentos son celebraciones religiosas, celebraciones de la fe en Dios y en Jesucristo, que hay que vivir de verdad, con espíritu religioso y aceptación interior. Luego ya habrá tiempo para celebrar socialmente con alegría los momentos importantes de nuestra vida. Pero siempre manteniendo la proporción y la coherencia de los diferentes momentos.
Cuanto más religiosas y verdaderas sean nuestras celebraciones, más ridículas y más estériles serán las imitaciones vacías de los laicistas. No lo dudemos, la fuerza de los laicistas está más en nuestra propia debilidad interior que en el valor de sus argumentos y de sus iniciativas. Por eso nuestra respuesta no está tanto en atacar lo que ellos hacen como en mejorar lo que hacemos nosotros.
Me pregunto si cuando monseñor Sebastián mandaba hizo algo en la línea de lo que ahora predica. No lo dudo. Pero me gustaría saber qué medidas concretas tomó.

Es un problema. Cada vez más a menudo se encuentra uno con seres humanos que no vienen a pedir un sacramento sino a exigir un servicio. “Oiga –me decía hace poco una señora señalando a su hijo y a su futura nuera- se van a casar en Julio, pero no quiero que los case el obispo –se refería al diácono- sino usted. Y si usted no puede ya me buscaré yo otro cura.” Espero que encuentre un cura porque ese día me iré con el diácono a ver Ángeles y demonios.
Se le ocurrió decirlo a Javier — 13 June, 2009 @ 4:19 pm
Y ¿qué pasará con todas esas almas descarriadas a las que dejaréis sin pastor durante las dos horas de la película?
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 13 June, 2009 @ 4:25 pm
Volveremos a ellas cuando acabe la boda, frescos como lechugas tras el amable esparcimiento y muy edificados, supongo, por la peli.
Se le ocurrió decirlo a Javier — 13 June, 2009 @ 5:57 pm
Dicen que tiene mucha acción. Y la música es de Zimmer, un grande. Que os aproveche.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 13 June, 2009 @ 6:53 pm
Estoy muy tentado en ir a ver ese estreno, me para mi conciencia “física” jeje.
Con respecto a la seriedad de impartir los Sacramentos, después de todos los años que conozco mi Iglesia, incluso como el caso del que se comenta en esta entrada, me paree idéntico al que yo viví, como espectador, y como arbitro que ve el partido desde las bandas, puedo opinar y opino, que el Pb que administro la comunión fue victima de sus propios sentimientos y posteriormente de algunos hermanos Pbs.Creo que pocas veces el colegio de Pbs de cualquier ciudad, llega a estar en completa comunión con respecto a ciertos temas, desde que tengo uso de razón he vivido luchas intestinas entre ellos.
Y cada vez me causa mas hilaridad algunos episodios que sigo viviendo de cerca.
Sin ir mas lejos, últimamente reviví un episodio que me recordó mi infancia, corrían los años 60 d.c. y nos invitaban a bautizar chinitos, con aportaciones voluntarias, ¡eureca!, ahora lo han visto mis ojos en vivo y en directo y con bombo y platillo, hay que ver lo que hacen algunos por alcanzar la cima.
Pero si Dios quiere veremos muchas cosas mas, la Iglesia siempre se ha contaminado de la sociedad que la envuelve,Ahora toca el marketing y la publicidad y se están aplicando algunos Pbs. y claro “así nos irá” en un futuro.
Se le ocurrió decirlo a Anonymous — 14 June, 2009 @ 10:17 am
Lo siento se me paso lo de firmar el comentario, el de antes soy yo.
Mil disculpas
Se le ocurrió decirlo a Enrique — 14 June, 2009 @ 10:19 am
Lo mas patético fueron algunos comentarios a la salida del acontecimiento, antes mencionado, siempre hay alguien que descubre las acepciones que hacen algunos Pbs, y claro no pueden dejar de criticar porque a ellos nunca los invitan a los ágapes privados con el cura y sus íntimos. jejeje
A mi sigue causándome hilaridad, pero siento que el hombre sea tan débil, nos importan algunas cosas en ciertos momentos que al día siguiente ya se nos ha olvidado. Eso fue una de las respuestas que le dí a un contertulio de la salida.
Se le ocurrió decirlo a Enrique — 14 June, 2009 @ 10:33 am
Me has dejado intrigado. Espero que me comentes la jugada más detalladamente.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 14 June, 2009 @ 10:36 am
Cielos, pero es que no se enseña aquello que decía San Pio X cuando dejó la edad de la primera comunión en sesi años “saber disinguir entre pan y Pan”.
Esto es un continuo disparate y gran parte de la culpa la tienen los curas que son los primeros que no se toman en serio los sacramentos. Bautizan a niños que saben que ni por el forro recibirán una educación católica, dan la primera a niños sabiendo que será la priemra y la única, presenta al obispo confirmandos que no tienen ni flores de su fe, casan a parejas que saben que no creen que el matrimonio sea indisoluble y de por vida, absuelven a gente que les dice a la cara que no tienen propósito de la enmienda, ordenan curas que previamente habían sido rechazados en otros seminarios.
Se le ocurrió decirlo a juvenal — 14 June, 2009 @ 1:23 pm
Cuando tomamos la comunión mi hermana y yo, había un sacerdote que tampoco quiso darnos la comunión conjuntamente, ya que mi hermana tenía 7 años.
Siempre hemos vivido la fe en una familia católica practicante, hemos ido a un colegio religioso, hemos optado por religión en el instituto a pesar de todo….y las circunstancias no eran el banquete, sino la salud de mi padre, al que le dabn unos meses de vida.
Mehe sentido muy herida siempr por lo que hizo este párroco, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Ah, me encantan las celebraciones donde viene nuestro obispo y bautiza, da la comunión y confirma a un senegalés de 20 años que ha sido formado durante 8 años.
También hay en la parroquia jóvenes de 18 años cuyos padres han sido “muy modernos” y les han dado lla opción de elegir de mayores.
También ellas se están preparando para todos estos sacramentos y son del pueblo. (No hace falta irse a China). Y tan progres son los padres que su persecución en casa les cuesta muchas veces el desánimo y la confusión.
En fin, todos metemos la pata, yo la primera, pero me encanta ver a esta joven junto con los niños en la eucaristía para recibir la bendición, porque de momento no puede comulgar y , a pesar de todo, sigue apostando por Jesucristo.Yo quiero ser así.¡Y ME ENCANTA SER CATÓLICA!
Se le ocurrió decirlo a Carmen — 14 June, 2009 @ 7:41 pm
Gracias por el testimonio, Carmen. Muy bonito. Tienes suerte de presenciar todos esos milagros.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 14 June, 2009 @ 11:20 pm