Leo en el ABC que un sobrino del rey y su mujer se separan.

No escribo esto para comentar ese divorcio, sino las palabras de la hermana del rey, madre del divorciado, que dice cuando le preguntan por los hijos de la pareja que, como son muy pequeños (4 y 3 años), no sufren por la ruptura matrimonial: "Los niños están encantados, ¡qué se van a dar cuenta!".

Sí, Pilar, guapa. Seguro que los niños no se dan cuenta. de lo que pasa, y están encantados.

Debe ser algo propio de los borbones, porque al resto de mortales el divorcio de sus padres les deja un trauma de por vida.