Lunes, 26 de Octubre de 2009
Me he sentado a cenar con dos coreanos.
En cuanto han ocupado sus sillas, el más jovencito le ha preguntado al otro (que no tiene aún treinta años) si en italiano también tenía que hablarle de usted o podían pasar al tú. El mayor le ha indicado que sí.
Me ha parecido curiosísimo, porque se trata de dos presbíteros que se conocen desde hace tiempo, y que se llevan pocos años. Así que les he preguntado por los usos del usted.
Los coreanos conocen cinco grados de tratamiento respetuoso, que pueden ir variando según evolucionan las relaciones. Cada usted responde a un tipo de relación determinado por varios factores, como la edad, el parentesco, los años desde la ordenación, etc…
Parece complicado, pero ellos se manejan muy bien.
Uno de ellos me ha dicho que no comprende cómo nos dirijimos a Dios con el tú.
Le he respondido que es el resultado de la influencia que el hebreo, el griego y el latín han desarrollado en la piedad popular a través de la liturgia y la Escritura, porque ninguna de esas lenguas tiene el equivalente al Usted.
Estaba improvisando, pero creo que he acertado
De todos modos, me he acordado después de todas esas oraciones en que se hablaba a Dios y a la Virgen de usted, pero no estoy seguro de que, en la oración personal, la gente se dirigiera a Dios de ese modo. Parece tan frío y distante para un acto como la oración personal…

Qué interesante esta entrada. La verdad es que alguna vez me he preguntado si no estábamos siendo un poco descarados al dirigirnos a Dios con el Tú, pero al fin y al cabo Dios es alguien cercano, no?
Creo que la confianza con Él es suficiente para tratarle de Tú, con todo el respeto y el cariño del mundo, como Padre nuestro que es.
Se le ocurrió decirlo a María — 27 October, 2009 @ 7:28 pm
Vos,Santa Virgen.Vos,Señor…dejando a un lado lo de las traducciones,es muy frio,en efecto.A mis padres siempre les he llamado de tú.Dios es mi Padre
Se le ocurrió decirlo a Janusa — 27 October, 2009 @ 11:30 pm
Creo que no es lo mismo usar el ·tú” que “tutear”. Puede ser el matiz en la garganta de la tórtola, pero tiene la importancia del matiz. Mis padres y yo siempre nos hemos tratado de tú y jamás nos hemos tuteado. Miento. Yo intenté hacerlo con ellos alguna vez y me corrigieron. Podían corregirme porque me daban ejemplo tratándose entre ellos con un respeto que matizaba cada palabra y cada gesto. Y algo parecido puedo decir de mis hermanos: usamos entre nosotros el tú pero el tuteo no nos parece algo amable. Sólo lo usamos entre nosotros cuando queremos expresar contrariedad o fastidio: como un insulto.
Entre el uso del tú y el tuteo tenemos en castellano tantos matices como los coreanos.
¿Puedo pedirle a usted, Don Todoerabueno, que lo considere? Yo, la verdad, de hebreo sé muy poco. Y de Corea casi nada.
Se le ocurrió decirlo a Javier — 28 October, 2009 @ 2:28 am
Ese intento de distinguir entre hablar de tú y tutear no sé si será asumido por más gente. Pero la idea se entiende. Es posible hablar de tú con respeto. En ese sentido lo empleo yo. También habría que discutir qué tipo de comunicación se obtiene mediante el uso del tú o del usted. A mí, para la blogosfera, me gusta el tú por el tipo de relaciones que pretendo disfrutar. Además de que el usted, en castellano, no contribuye a la claridad, sencillez y brevedad de los textos, precisamente. Y en Internet todas esas cosas importan.
Se le ocurrió decirlo a Todo era bueno — 28 October, 2009 @ 12:13 pm
Es que el respeto se presupone en cualquier relación de amor.Si no nos respetamos,todo se queda en nada enseguida
Se le ocurrió decirlo a Janusa — 28 October, 2009 @ 12:53 pm