La liga de las estrellas sigue adelante.
Esta vez el partido con Bono lo ha jugado +Carlos Osoro, arzobispo de Valencia.
Las declaraciones (que están teniendo resonancia nacional, porque en este país de laicistas a todo el mundo le importa saber si podrá ir a comulgar cuando el nene vaya a tomar la Primera Comunión, o cuando se case la nena), entresacadas han sido éstas:
"Y si es un cristiano que en conciencia reconoce que defiende la vida, sí" (le daría la comunión).
Efectivamente. Si una persona en conciencia reconoce que defiende la vida puede recibir la comunión.
Ahora bien, la regla de actuar según la propia conciencia para poder recibir la comunión tiene una cláusula que dice que la conciencia ha de estar bien formada. Y para ello no basta con ir a escuchar las homilías de Entrevías o rezar el rosario con las hijas beatas de Zapatero. Aparte de esto hay que estudiar bastante moral. O, si no se tiene tiempo, fiarse de los resúmenes aplicados que hace el magisterio.
EL magisterio de los obispos españoles, es bastante parco y fuera de tiempo a veces. Pero en este caso la cosa está clara. Cualquier españolito que quiera tener la conciencia bien formada ha escuchado que los obispos han dicho que quien vota a favor de la nueva ley del aborto no puede recibir la comunión. Y esto porque la ley no pretende (ni conseguirá) que disminuya el número de abortos (eso se conseguirá, a niveles estadísticos, con el reparto a destajo de la píldora abortiva en las farmacias, como está ya ocurriendo). Lo que pretende la nueva ley es dar seguridad jurídica a las mujeres que abortan voluntariamente, sea cual sea la causa. Nadie ha explicado cómo esto va a suponer una reducción de los abortos, porque, fuera del plazo de las 14 semanas, los casos van a estar como ahora, con lo que el coladero de la enfermedad psíquica se va a mantener. ¿Piensa Bono de verdad que la ley va a decir que la mujer que se lo piense después de las 14 semanas no va a poder abortar? ¿Y el aborto de niños con problemas de salud? Ni siquiera el de las mujeres violadas. La ley pretende que la libertad para abortar sea total. Porque no se puede justificar que abortar sea un derecho a las 14 semanas y no a las 15.
O sea, que, si Bono es un cristiano que quiere tener la conciencia recta, no va a poder comulgar si vota esa ley y no se arrepiente públicamente después.
Y todo eso por no insistir en el argumento de Bono. Que en el fondo no criticaba a la Iglesia por darle la comunión a Pinochet, asesino de masas presunto. Lo que criticaba Bono es que a él, que va a votar a favor de una ley que regule el asesinato infantil, no se le dé la comunión.
Porque eso es lo que parece que quiere ser Bono, a juzgar por sus palabras: un defensor del asesinato que comulga y después se toma un caldito con obispos y cardenales.
(Algunos, sin embargo, no se acaban de aclarar)